Memorias materiales: Tiempo e imagen
cinemática*
Paul D. Miller (Dj Spooky)
"El tiempo es tan sólo una invención"
-Gilles Deleuze, _La imagen movimiento_ "I am the OmniAmerican born
of beats and blood, the concert of the sun unplugged..."
-Saul Williams, _Om Ni American_
Fue Maya Deren quien dijo hace mucho tiempo: "Un ritual es una acción
que se distingue de las demás por la búsqueda de la realización
de unos propósitos a través de un ejercicio de forma."
[1] Esto lo dijo en 1945, posteriormente sería una de las primeras
cineastas en documentar las danzas Vodoo de Haiti. Su película
consistía en la alternancia de rupturas y convergencias -- la pantalla
como el lugar dónde el sentido de la visión es conducido
por el tiempo y su despliegue en las imágenes de su investigación:
cuerpos negros, pantallas blancas -- un ritual interpretado mediante la
posesión y el desprendimiento a través de sus proyecciones.
Estos ritmos de fragmentación y pérdida eran para ella una
nueva estrategia, un nuevo modo de explorar la poesía óptica
de las Américas reflejadas en las danzas del Caribe. Tiempo y cine
eran para ella una danza, una trama de tiempo físico y psicológico,
los ritmos serían altares de una nueva historia escrita en los
movimientos de la danza.
En su film de 1945 "Ritual in Transfigured Time" explora la
poesía del tiempo suspendido para intentar crear una nueva forma
de arte del cine Americano, un ritual de ritmo y ruido que conformaría
el leitmotif de films posteriores desde "Divine horsemen" (su
homenaje al Loa de Haiti) hasta el clásico film de 1948 "Meditation
on violence" que estudiaba la técnica de la escuela Wu-Tang
de boxeo (y no me refiero a las espadas líquidas de Staten Island,
sino el arte Chino basado en el Libro de los Cambios). Tiempo ritual,
tiempo visual, ambos partes de una nueva historia desplegándose
en las blancas pantallas del mundo contemporáneo. Ella descubriría
una nueva forma de moldear el tiempo a través de la danza, una
escultura social tallada en gestos de celuloide y movimientos corporales
atrapados en la luz prismática de la lente: "en este sentido
(el ritual) es arte, e incluso históricamente, el arte deriva de
un ritual. La creación de un film ritual no se consigue tan sólo
en términos espaciales, sino en función del tiempo creado
por la cámara." [2] En la lente de la cámara, la danza
se convirtió en un modo de hacer que el tiempo se expandiese convirtiéndose
en un reflejo ritual de la misma realidad. El film se hizo total. Puro
tiempo -- un palacio mnemónico hecho de los gestos captados en
la infinita pantalla blanca.
"El dinero es tiempo, pero el tiempo no es dinero. " Esta es
una antigua frase que de algún modo encapsula el extraño
movimiento que se produce cuando miras por tu ventana y contemplas el
mundo fluir --y una pregunta te viene a la cabeza: "¿Cómo
funciona todo esto?" Trenes, aviones, automóviles, gente,
corporaciones transnacionales, pantallas de monitor...grande y pequeño,
humano e inhumano...todo representa una convergencia continua de tiempo
y espacio en un mundo consistente en momentos compartimentados y transacciones
discretas, invisibles. De algún modo, todo funciona. Frames por
segundo, pixels por pulgada, resolución de color medida en el monitor
en millones de sutiles combinaciones posibles...todas estas representaciones
mediáticas aún precisan de una guía prediseñada.
Desde la construcción del tiempo en un mundo de imágenes
y publicidad, no ha sido un salto epocal tan grande el haber llegado a
ese lugar del que ya hablase hace tiempo una canción de Wu-Tang
Klang "C.R.E.A.M" -- "Cash Rules Everything Around Me."
Este es el resultado final de la lógica representacional del capitalismo
avanzado.
Pienso en el escenario como el sonambulismo Surrealista puesto en un contexto
contemporáneo. Andre Bretón fue el primero en manifestar
el tipo de deseo imbuido de los -papeles- industriales asignados por la
cultura en la Europa de 1930: "el mas simple acto surrealista consiste
en abalanzarse sobre la calle, pistola en mano, disparando a la multitud
ciegamente, tan rápidamente como te lo permita el gatillo. Cualquiera
que no haya soñado al menos una vez en su vida con poner fin de
esta manera este mezquino sistema de corrupción y cretinización,
posee sin duda un lugar bien definido en esa multitud, con su barriga
a nivel del tonel." [3] Armas disparando mientras paseas sonámbulo
a través de las autopistas e hipermercados de la era de la información,
tu afirmación surrealista cobra incluso menos sentido que el mundo
al que te quieres adherir mientras te conviertes en una celebridad extraida
de un relato de Ballard o quizá de los 15 minutos de fama Warhol.
Lo que los surrealistas denominasen "escritura automática"
--permitiendo que el pensamiento subconsciente tome foma artística
-- se invierte transformándose en el remix onírico de un
gangster, como el código abierto de un sistema Linux, psicogeografía
shareware para un mercado abirto donde las identidades se venden al mejor
postor. El tiempo de la pantalla. Máxima audiencia: la vida como
un video juego de pantallas infinitas con una infinita dotación
de personajes entre los que escoger. Es una de esas situaciones en las
que un dealer con cara de póker te pregunta, "escoge una carta,
cualquiera..." Es el juego el que pregunta: "¿quién
es el que habla a través de ti? Hay multitud de ecos en el sistema
operativo, pero ahí está la cuestión. El juego continúa.
El momento de la revelación está codificado en la acción:
te conviertes en la estrella de la escena, tu nombre esta grabado en las
balas que zumban entre la multitud. Luces de neón: Darwinismo social
para una era technicolor. Configura tu navegador en modo deriva y limítate
a flotar: no importa lo que hagas mientras contemples la secuencia. El
"ahora" se convierte en un método para explorar los paisajes
codificados de la realidad post-industrial contemporánea, un flujo,
un ensueño surrealista, una "psicogeografía" --pura
deriva sin principio ni fin...Pregunta a los estudiantes universitarios
estadounidenses y te responderán lo mismo.
La mayor parte de la gente traza la idea de tiempo sin contemplar la variación
del Principio de Newton de 1687. Con el término "Tiempo Absoluto"
creó el sentido de que el mundo se movía de tal manera que
tan sólo permitía una progresión, una sóla
secuencia de acciones. El ensayo de Joel Chadabe's (director de la Electronic
Music Foundation de U.S) sobre la idea de Tiempo con respecto a la música
electrónica refiere al viejo estilo de pensamiento que Newton subrayara:
como si se tratasen de modelos de un universo sincrónico, cada
cuadro y composición musical del periodo Newtoniano -1600 hasta
1900- reflejaban una línea de tiempo. En cada composición
musical había sólo una línea de progresión
de acordes con la cual todas las notas sincronizaban. En cada cuadro,
existía tan sólo una línea sobre la que viajaban
los ojos del espectador, una perspectiva que sincronizaba el orden de
objetos. "[4]
Esta forma de tiempo sincronizado dispuesta en este escenario es lo que
alumbró el surgimiento de la Revolución Industrial lubricando
una cultura basada en la regulación altamente estratificada de
cantidades de tiempo limitadas, disponibles para la producción.
La teoría de la relatividad de Einstein -1905- allanó el
camino para la física que Richard P. Feynman extendiera y desarrollase
mucho después a lo largo del siglo XX. Como afirma Chadabe: "El
universo Einstein consistía en una multiplicidad de líneas
temporales paralelas y asincrónicas." [5] Cronos, el dios
Griego del tiempo era un caníbal : devoró a sus hijos dejando
un universo estéril. Desde el Tiempo surgen las cosas y hacia el
Tiempo se dirigen. Cronos en el corazón de Europa, Cronos en el
cruce de caminos se convierte en signo suspendido -- multiplicación
del tiempo vs. tiempo en una sola pista, en un único track mental.
Sientes un millón de ráfagas del ahora, un millón
de flujos intangibles del momento presente, la infinita permutación
de lo que podría ser...el pensamiento se paraliza...ya tienes la
fotografía. En la nube informacional de la conciencia colectiva,
este es uno de los asuntos que parecen seguir eclosionando. ¿Dónde
he comenzado? ¿Dónde terminaré? Primero y principalmente
se trata de un flash del adentro, de un modo de observar los fragmentos
de tiempo. Compruébalo: modo visual -- código abierto, cinematoscópio
del inconsciente: una bala que lo secciona todo como una imagen congelada
de Doc Edgerton, E.J. Maret o Muybridge. Buscas los elementos de la experiencia,
y si lo piensas, incluso la palabra análisis significa separar
algo en sus distintas componentes. Stop motion: duelo de armas, la situación
se invierte hacia una nueva forma de desaparición...una rendición
del sueño Bretoniano -- el surrealismo como el esquema de una noche
de verano. Un escenario en la pantalla. Cámara oscura, perspectivas
quebradas por la multitud, un arma en la mano, disparando salvajemente
hasta que todos han desaparecido...podría ser otra versión,
otra situación...como el policia cuyos 19 de 41 disparos asesino
a Diallo, o los niños que caminan hacia la escuela para vivir la
poderosa sensación, increíblemente superficial, de terminar
con la vida de sus compañeros de clase. Así es como se prefigura
el signo de los tiempos ...el vínculo publicitario hacia los símbolos
de un mundo sin ley: algo, cualquier cosa a la que aferrarse para dar
algún significado al torbellino. O algo por el estilo...
Para Bretón y los surrealistas, ese momento de total libertad --
el caminar entre la multitud disparando-- era una crítica psicosocial
del modo en que el tiempo y la cultura habían sido regimentados
en una sociedad industrial. La libertad estaba en el abandono de los papeles
que tanto ellos como la gente de su momento, estaban obligados a adoptar.
Invertir el script, estirar el código: desde la "economía
mecánica" de Frederick Winslow Taylor's tomada de sus _Principios
del Manejo Científico_ hasta los anuncios televisivos hipercomprimidos
del siglo 21 en su máxima: "El dinero es tiempo, pero el tiempo
no es dinero. " ¿Qué sucede si tomas la segundad parte
de la frase? Te quedas en una paradoja matemática trasladada al
reino social de las transacciones humanas y el misterioso sistema de correspondencias
que compone la realidad tal y como la conocemos. ¿Qué pasaría
si el sueño finalizase? ¿Qué pasaría si las
luces brillantes y demás ilusiones multicolor que sostienen la
realidad contemporánea fuesen barridas de repente por un remolino
estático? ¿Qué haríamos nosotros si el lugar
desde el que surgen todas las historias se desvaneciese repentinamente
como un espejismo en el desierto de nuestros sueños colectivos?
Mientras las cantidades de información ahí afuera crecen
exponencialmente y amenazan con convertirse en casi el único modo
a través del cual la gente se relaciona, una pregunta parece reclamar
respuesta: ¿Qué pasaría si todo se desvaneciese como
si la luz se hubiera ido para siempre?
Escribo esto después de una semana de intensa actividad -- un viaje
a Washington D.C. donde pude contemplar algunas de las máquinas
que el Observatorio Naval de Massachusetts Avenue utiliza para medir la
media del descenso de partículas de cesio y su relación
para determinar la medida precisa del tiempo, y después como quién
cambia de canal me encuentro en Austin, Texas, a medio país de
distancia con motivo del festival de cine SXSW. Y una semana después,
el aeropuerto Newark, Festival Musical de Toronto...El script se desdobla
mientras se funden los fragmentos. Me gusta pensar en este tipo de escritura
como información script -- el yo como un "sujeto-en-sincronización"
(partes móviles que se alinean en el visor de un otro), más
que en la dualidad Cartesiana sujeto-objeto, herencia del siglo 20 . ¿Cuáles
son las implicaciones ontológicas de tal cambio? ¿Qué
ocurre con el acto creativo a la luz de este "tiempo filmico"?,
¿cómo lo representamos? Es bien conocido que la música
ha tratado estas cuestiones desde el origen del momento cinemático.
Desde el clásico indiscutible _The Birth of a Nation_ de D.W. Griffith,
hasta el primer film sonoro _The Jazz Singer_ la cuestión de cómo
abordar las distintas formas del tiempo fragmentado -- y cómo lo
retratamos -- ha invadido el cine. Después de un par de años
de películas como _The Matrix_, _Bamboozled_, y _Blair Witch Project_
parece que no hay duda de que este impulso conflictivo que es la representación
del tiempo psicológico se ha convertido en un motivo esencial del
cine. Los primeros films producidos, como la introducción animada
de Oskar Fischinger para _Fantasia_de Disney o los cortos de Man Ray,
exploraban la reprentación del sujeto humano en relación
con los objetos que nos rodean. Pero cuando el Jazz entra en escena es
cuando las cosas se convierten realmente en un contexto narrativo mucho
más inmersivo. El primer film sonoro en impactar los criterios
de influencia a gran escala de la cultura popular fue el épico
_The Jazz Singer_ de Alan Crosland -cortos de película se utilizaban
para mantener a la audiencia ocupada mientras cambiaban el rollo de película.
La relación en curso del cómo introducirse entre las imágenes
aparece y nos conquista --se hace canción. ¿Una irregularidad
en el radar? ¿Un vaciado de la base de datos? ¿Una secuencia
numérica en tiempo real? En un corto espacio de tiempo, mi narrativa
ha variado de formato y funciones, de tiempo y de lugar --todas usadas
como recursos-- utilizados en un momento concreto para acentuar un cierto
modo de expresión, y, por supuesto, completamente plegables. Mientras
estoy aquí sentado escribiendo en mi computador, hasta el formato
básico de las palabras que escribo tiende a imitar a algunos desarrollos
de los primeros interfaces textuales. Estos aún reverberan no sólo
en cómo escribo sino también en el modo en que concibo la
situación temporal de palabras e ideas. Una visión del mundo
que, definitivamente, no es lineal, sino que surge de interfaces gráficos
creados por gente como Alan Kay, y Douglas Engelberts, e Ivan Sutherland
--programas que permiten moverte dentro de la pantalla e interactuar con
iconos y objetos en la superficie de la pantalla. Dentro de la imagen,
dentro del frame --este es el nombre del juego. El contexto se convierte
en metatexto, y el proceso de encuadre, como podrían afirmar tipos
tan dispersos como Iannis Xenakis, Kool Keith aka Dr. Octagon o Eminem,
y al igual que Freidrich Kittler, "La estética comienza como
el reconocimiento de un patrón".[6]
¿Repetición y Claude Shannon? ¿Repetición
y James Snead? Como ya ha sido documentado ampliamente por amigos como
Tricia Rose, James Snead, y Sherry Turkle (cuyo libro _The Second Self_
podría ser una actualización digital de la crítica
Afroamericana "Double Consciousness" de W.E.B. Dubois y de la
multiplicación de los efectos de los digital media en la representación
del yo) el sentido aquí es el de prolongar las implicaciones formales
del acto expresivo -- movimiento hacia el encuadre, obtención la
fotografía, re-invención del nombre. Movimiento, fluido,
flujo: el nómada acepta las cualidades sedentarias del habitante
urbano. El movimiento en la pantalla se convierte en una calidad omnipresente.
El tiempo absoluto se convierte en una dream-machine. Los ojos se mueven.
El cuerpo permanece quieto. Viaje. Imagen grande, cuadro pequeño,
entonces ¿cuál es el juego? Símbolo y sinécdoque,
signo y significado, todo al mismo tiempo, los códigos digitales
se convierten en un reflejo, una permutación espejizada de la nación...¿Dónde
ir? ¿Qué hacer para llegar hasta alli? A veces el mejor
modo de exponer una idea es, simplemente contarla como si fuese una historia.
Ha pasado mucho tiempo desde que una tarde de otoño de 1896 Georges
Melies filmase a ultima hora de la tarde a una multitud parisina en medio
de la ida y venida del tráfico de la ciudad. Melies estaba en proceso
de filmar un omnibus saliendo de un túnel cuando su cámara
se atascó. Intentó durante unos instantes continuar la grabación
pero sin éxito. Después de un par de minutos, consiguió
poner en funcionamiento la cámara captando la imagen de un carro
funerario que pasaba por ahí. Un mero accidente del que no se dio
cuenta hasta que llegó a casa. Cuando reveló y proyecto
la película, el resultado era como si el autobus se transformase
en carro funerario y después volviese a su forma original. En el
espacio de lo que solía denominarse _actualites_ -- contextos reales
reconfigurados en historias que la audiencia pudiese seguir -- una simple
apertura y cierre de diafragma había situado al espectador en varios
tiempos y lugares simultáneamente. En este espacio de error aleatorio,
Melies creo lo que hoy conocemos como el "corte" --palabras,
imágenes, sonidos extraídos de la lente de la cámara.
Como James Joyce solía decir "suena como un río".
El flujo, ruptura y fragmentación -- comprimidos en la perspectiva
arquitectural de la visión y del sonido, completamente maleables
-- en el espacio-tiempo de un abrir y cerrar de ojos habían tocado
a su fin tal y como habían sido conocidos en la cultura preindustrial.
Cuando miras una imagen, existe una implacable lógica de selección
a través de la cual procedes necesariamente para establecer un
sentido de orden. El producto resultante de este palimpsesto perceptual
es un compuesto de todos los pensamientos y acciones procesados en los
últimos microsegundos --el reflejo de un proceso que parece una
actualización de _Frankenstein_ de Mary Shelley o del film protoexpresionista
alemán _Der Golem_, pero en esta ocasión se trata de una
criatura imaginaria compuesta de la interacción de fragmentos de
tiempo, código, memoria y carne. Los ojos suministran información
al cerebro a través de alrededor de dos millones de fibras nerviosas.
Consideremos los aspectos exponenciales de la percepción si multiplicamos
esta densidad por el hecho de que el cerebro no se dedica tan sólo
a esto sino también a la coordinación de millones de bits
de información que recorren la mente en todo momento. Cualquier
variación en el trafico de información --hasta el más
leve desvío -- puede crear, al igual que el carro y el omnibus
de Melies, no sólo nuevos pensamientos, sino literalmente, nuevas
formas de pensamiento. No-ficción, ahí tienes la meta-contradicción...Volviendo
a los primeros años del Siglo XX vemos que este tipo de fragmentación
emotiva conllevó una crisis de la representación protagonizada
por unos cineastas situados en el punto de apertura hacia una nueva configuración
subjetiva de tiempos y narrativas -- está la famosa anécdota
que cuenta cómo el Presidente Woodrow Wilson, cuando vió
el despliegue, ya legendario, de cortes y saltos narrativos dispuestos
en el clásico _Birth of a Nation_ dijo, refiriéndose al
estilo del ultra-montaje que era "como escribir una historia con
luz". Me pregunto que habría pensado si hubiera podido ver
el clásico de Grand Master Flash de 1981 "Adventures on the
Wheels of Steel".
Cineastas como D.W. Griffith, Dziga Vertov, Oscar Michaux, y Sergei Eisenstein
(especialmente con su teoría de "montaje dialéctico"
o "montaje de atracciones" que creó un tipo de entrecruce
subjetivo de multiples capas de historias dentro de historias) forjaron
historias para un mundo recién salido de la agonía de la
Primera Guerra Mundial. Un mundo que, al igual que el nuestro, estaba
siendo paulatinamente interconectado, trenzado por historias pertenecientes
a tierras, tiempos y lugares remotos -- un espacio de cruce que permitía
la presentación no sólo de acciones paralelas transcurriendo
simultáneamente en dimensiones espaciales separadas sino también
de acciones paralelas teniendo lugar en planos temporales distintos --en
el caso de _Birth of a Nation_de Griffith, cuatro historias a la vez --
y que ayudó a soportar el sentido de densidad que el mundo estaba
acarreando...Grifith fue conocido como "el hombre que invento Hollywood"
y las palabras que utilizó para describir su estilo de composición
--"intra-frame narrative" o "cut-in" o "cross-cut"--
demarcó un espacio en el terreno lingüistico Norteamericano
que aún no ha sido explorado lo suficiente. Las películas
de Griffith fueron utilizadas fundamentalmente con fines propagandísticos
--_Birth of a Nation_ fue uno de los films usados para el reclutamiento
del Ku Klux Klan, por lo menos hasta mediados de los 60, y otros films
como _Intolerance_ fueron un fracaso comercial. La paradoja de esta postura
cultural en oposición a la calidad técnica que imprimió
al cine aún se refleja en el Hollywood de nuestros días.
El tiempo del Jazz vs. El tiempo de Hollywood. _The Jazz Singer_ vs. el
silencio de _Birth of a Nation_ en las pantallas mentales de la América
contemporánea: el eco encuentra su alias en el intercambio codificado
de miradas. Lo que Mikhail Bakhtin una vez denominase "diferencia
diacrítica" hoy se convierte en "el mix", o como
apunta James B. Twitchell en su análisis del media, la cultura
publicitaria y el "carnaval de lo cotidiano" de las imágenes
y sonidos que construyen la fábrica del modo de vida americano:
_Adcult USA_ "[las situaciones] son homólogas entre sí
pero semílogas en lo que respecta a su género. El entretenimiento
comparte al mismo tiempo similitudes diacrónicas y sincrónicas;
refieren a textos individuales al mismo tiempo que a todos sus precusores
y sucesores -- el mayor terror de los programadores es saber que podemos
cambiar de canal." [7]
Si se compara este tipo de flujo con el material producido por un Dj,
se puede observar una lógica de trabajo similar: selección
de sonidos para producir narrativa. Supongo que a través de la
sinécdoque. Un proceso de tamizado de resíduos narrativos
en un fenómeno que el artista conceptual Adrian Piper solía
denominar "presente indéxico": "Utilizo la noción
de presente indéxico para describir el modo en que intento concucir
al espectador hacia una relación directa con la obra, una especie
de punto de partida autocrítico que anima a la expresión
de respuestas propias hacia la obra..." Nombrar, llamar, ofrecer,
demandar...asumir la noción de danza y memoria. Desplazándote
lentamente por la pantalla descubres lentamente las imágenes deterioradas
de una sala de baile -- una crítica lírica de lo mucho que
nos desplazamos y la inmensa cantidad que potencialmente tiene la cultura
por cambiar, un proyecto basado en la simultaneidad geográfica
y temporal --por ejemplo, creando una nueva zona temporal al margen de
la dispersión geográfica -- reflejando las mismas ideas,
utilizando la red para enfocar nuestra atención hacia un mundo
que rápidamente se desplaza hacia lo que yo llamo "realismo
prostético". Visión y sonido, signo y significación:
en este punto el viaje se hace mental, y como en un lúcido cruce
hiperdenso técnicamente de Griffith, se trata de cómo juegas
con las variables que crean la obra. Si juegas, obtienes algo de esta
experiencia. Si no, como en Grifith --el medio es tan sólo un refuerzo
de lo que ya está ahí, y/o como dijera un crítico
hace ya tiempo con respecto a _Intolerance_: "la historia misma parece
caer como una cascada sobre la pantalla..." La crítica de
James Snead a lo que Spike Lee llamase irónicamente "el tiempo
de la gente de color" en _Bamboozled_,o lo que el Morfeo de Matrix
a través de Lawrence Fishburne preguntase a Neo: "¿Realmente
crees que es aire lo que estás respirando aquí?"
Como un acróbata a la deriva a lo largo de las topologías
del código, los glifos y signos que componen la fábrica
de mi cotidianeidad, disfruto invirtiendo las cosas. Con una cultura basada
en objetos como resúmenes noticiarios de las redes del Emergency
Broadcast, los bailes mogoles de Ninja Tune, el remix de Cold Cut del
"7 Minutes of Madness" de Eric B and Rakim's "Paid in Full"
hasta el "Adventures on the Wheels of Steel" de Grandmaster
Flash y posteriores incursiones en ciertas dispersiones culturales, geográficas
y temporales como MP3lit.com --una estética contemporánea
para este siglo XXI necesita concentrarse en cómo enfrentarse a
la inmersión que experimentamos a un nivel cotidiano -- la densidad
de la que hablase Sergei Eisenstein en 1929 cuando le preguntaban acerca
del cine y el viaje: "el lenguaje jeroglífico del cine es
capaz de expresar cualquier concepto, cualquier idea, cualquier tipo de
eslogan político o táctico, sin la necesidad de recurrir
a la sospecha de algún tipo de pasado dramático o psicológico"
¿Quiere esto decir que hacemos nuestros propios films a la vez
que los vivimos? Viajando sin movernos. Lo que ni siquiera el "Viajero
inamovible" de Aristóteles hubiera creído posible.
Hey, pero como siempre digo, "¿quién lleva la cuenta?"
Cronos -- el padre que todo lo consume -- nos vigila como si sus hijos
viviesen un "aplazamiento de ejecución" por lo que tendrá
que permanecer hambriento --¿ Y qué sucede cuando una escena
deja de ser escenario para ser un mero proceso de cómputo?
Notas
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*Notes for the Oberhausen Film Festival.
[1] Maya Deren, "Ritual in Transfigured Time," _Experimental
Films_, New York: Mystic Fire Video, 1945-6.
[2] Ibid.
[3] Andre Breton, _Manifestoes of Surrealism_, translated by Richard Seaver
and Helen R. Lane, Ann Arbor: Ann Arbor Paperbacks, 1972. p. 124.
[4] Joel Chadabe, _Electric Sound: The Past and Promise of Electronic
Music_. New Jersey: Prentice Hall, 1997. p. 21.
[5] Ibid., p. 22
[6] Friedrich Kittler, _Literature/Media/Information Systems: Essays_.
John Johnston, editor. Amsterdam: Overseas Publishers Association, 1997.
p.130
[7] James B. Twictchell, _Adcult USA: The Triumph of Advertising in American
Culture_. New York: Columbia University Press, 1996.
Traducción: David García Casado
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